LOAS A MARÍA DE SANTA TERESITA DEL NIÑO JESUSDe repente, la Santísima Virgen me pareció hermosa, tan hermosa, que yo nunca había visto nada tan bello. Su rostro respiraba una bondad y una ternura inefables. Pero lo que me caló hasta el fondo del alma fue la «encantadora sonrisa de la Santísima Virgen».
En aquel momento, todas mis penas se disiparon. Dos gruesas lágrimas brotaron de mis párpados y se deslizaron silenciosamente por mis mejillas, pero eran lágrimas de pura alegría... ¡La Santísima Virgen, pensé, me ha sonreído! ¡Qué feliz soy...! Sí, [30vº] pero no se lo diré nunca a nadie, porque entonces desaparecería mi felicidad.



1 comentario:
Querido radiomariano, me da mucha alegría ver tu blog en activo. Aunque no le puedas dedicar tanto tiempo como antes es una alegría poder leerte de vez en cuando.
Santa Teresita es lo máximo.
Muchos besos.
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