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LAS CONFESIONES DE SAN PABLO (XI),
por el Cardenal Carlo Maria Martini.
Las tinieblas del hombre Pablo. Oración.
En esta meditación vamos a profundizar un aspecto del suceso de Damasco: “la ceguedad” que sigue inmediatamente a su conversión. Las tinieblas no solamente del Pablo histórico, sino de Pablo como hombre que vive este momento de oscuridad.
El tema es difícil porque toca las tinieblas que haya en nosotros y que no quisiéramos afrontar nunca. Es un tema penitencial. Pidámosle al Espíritu Santo la gracia de entrar en ellas con verdad y apertura de corazón.
Oh Señor, tú nos escrutas y conoces; sabes que somos incapaces de comprender tu misterio y el nuestro. Conoces nuestra incapacidad para hablar de esto con verdad. Te pedimos, oh Padre, en nombre de Jesús: envíanos tu Espíritu que escruta las profundidades del hombre, que sabe lo que hay dentro de nosotros, para que nos haga capaces de conocernos como tú nos conoces en las profundidades de nuestro mal, con amor y misericordia. Haz que veamos claramente lo que en nosotros hay de peso, de opacidad y oposición a tí; haz que sepamos mirarlos a la luz misericordiosa que viene de la muerte y resurrección de tu Hijo. Jesucristo nuestro Señor, que con el Espíritu Santo vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.
Estas meditaciones están recogidas en el libro “Las confesiones de San Pablo”, editadas por
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