En el centro de la maravilla de la creación estamos nosotros, vosotros y yo, la familia humana «coronada de gloria y majestad» (cf. Sal 8,6). ¡Qué asombroso! Con el Salmista, susurramos: «¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él?» (cf. Sal 8,5). Nosotros, sumidos en el silencio, en un espíritu de gratitud, en el poder de la santidad, reflexionamos.
Y ¿qué descubrimos? Quizás con reluctancia (con cierta resistencia) llegamos a admitir que también hay heridas que marcan la superficie de la tierra: la erosión, la deforestación, el derroche de los recursos minerales y marinos para alimentar un consumismo insaciable. Algunos de vosotros provienen de islas-estado, cuya existencia misma está amenazada por el aumento del nivel de las aguas; otros de naciones que sufren los efectos de sequías desoladoras. La maravillosa creación de Dios es percibida a veces como algo casi hostil por parte de sus custodios, incluso como algo peligroso. ¿Cómo es posible que lo que es «bueno» pueda aparecer amenazador?
Benedicto XVI. SYDNEY, jueves, 17 julio 2008. Discurso en la fiesta de acogida de las Jornadas Mundiales de la Juventud, celebrada en el muelle de Barangaroo.
[Traducción de "Radio Vaticano" © Copyright 2008 - Libreria Editrice Vaticana]
Y ¿qué descubrimos? Quizás con reluctancia (con cierta resistencia) llegamos a admitir que también hay heridas que marcan la superficie de la tierra: la erosión, la deforestación, el derroche de los recursos minerales y marinos para alimentar un consumismo insaciable. Algunos de vosotros provienen de islas-estado, cuya existencia misma está amenazada por el aumento del nivel de las aguas; otros de naciones que sufren los efectos de sequías desoladoras. La maravillosa creación de Dios es percibida a veces como algo casi hostil por parte de sus custodios, incluso como algo peligroso. ¿Cómo es posible que lo que es «bueno» pueda aparecer amenazador?
Benedicto XVI. SYDNEY, jueves, 17 julio 2008. Discurso en la fiesta de acogida de las Jornadas Mundiales de la Juventud, celebrada en el muelle de Barangaroo.
[Traducción de "Radio Vaticano" © Copyright 2008 - Libreria Editrice Vaticana]



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