
La Iglesia culpable del ateismo
[Segunda y ¿última carta?]
Soy una ingenua. Hace casi dos semanas, escribí un artículo, que creía provocativo: “la Iglesia es la responsable del ateísmo de la sociedad”, me decía un sacerdote y así lo transcribí. Textual. La fe no es cosa de niños, aunque a veces dé la impresión de que así sea.
Lo explicaba en el escrito citado. La fe no puede nunca dar la espalda a la ciencia. Al revés, tiene que aliarse con ella sin temor a nada, porque las verdades científicas nunca podrán contradecir la Verdad Revelada. Y lo ejemplarizaba con la teoría del evolucionismo: la Creación del mundo y la teoría de la Evolución para explicar la naturaleza de la vida no son realidades contrapuestas sino complementarias. Nada material se puede crear desde la nada. Detrás del big bang con que la ciencia bautiza el nacimiento del universo hay una voluntad consciente de que así sea. No repetiré el argumento ya dado.
Decía que soy una ingenua. Acabé el artículo esperando respuestas. Pitos o aplausos, pero reacciones. Vana ilusión la mía. Sólo he recibido una sola, aunque muy acertada. [Desde Canarias] "No era energía, sino masa...".
¿Será que este tema, que a mí se me antoja esencial, no interesa a las personas? Si es eso, mal vamos. Quiero creer que la razón es otra.
Simplemente que no he tenido suficiente punch a la hora de explicarme. Con el permiso del director, y abusando de su confianza, me ha prestado este espacio a modo de ultimátum para ver si con más ‘punch’ en este segundo intento consigo más éxito. Si no es así, si sigue el silencio como respuesta, entenderé que estas cuestiones no interesan.
¿Saben por qué estoy segura de que Dios existe? Lo diré de forma abrupta (¿o tal vez sea bruta?). Me niego a aceptar que los seres humanos seamos el simple resultado de un ‘polvo’ en el día fértil. La casualidad que un espermatozoide de entre millones cazó a un óvulo despistado. Si eso fuera así, si la vida fuera puro accidente o azar, si detrás de cada uno de nosotros no hubiera nada más que la casualidad, disculpen la expresión, pero la vida sería una mierda... Si detrás de cada uno de nosotros no hay nada. Si no existe un anhelo superior que trasciende a nuestra propia vida. Si no hay la voluntad de un ser que nos ha querido así, entendería perfectamente a esas personas hastiadas de la vida que acaban pegándose un tiro, y sin llegar a ese extremo, entiendo por qué en nuestra secularizada sociedad hay tantas depresiones...
Francia ya ha celebrado los 100 años de la instauración de su Estado laico. Van bien. Y empezaron celebrándolo quemando coches... ¿Que frivolizo? Los auténticamente frívolos son las personas que defienden una sociedad laica. Es decir, una sociedad sin Dios (ojo: no es lo mismo un Estado aconfesional, a eso me apunto, que laico. Si quieren otro día hablamos...). Me he quedado sin espacio. Mil ideas bullen en la cabeza, pero como decía unas líneas más arriba, sólo la respuesta de los internautas (a favor o en contra), dará alas a esta irreverente francotiradora.
[Segunda y ¿última carta?]
Soy una ingenua. Hace casi dos semanas, escribí un artículo, que creía provocativo: “la Iglesia es la responsable del ateísmo de la sociedad”, me decía un sacerdote y así lo transcribí. Textual. La fe no es cosa de niños, aunque a veces dé la impresión de que así sea.
Lo explicaba en el escrito citado. La fe no puede nunca dar la espalda a la ciencia. Al revés, tiene que aliarse con ella sin temor a nada, porque las verdades científicas nunca podrán contradecir la Verdad Revelada. Y lo ejemplarizaba con la teoría del evolucionismo: la Creación del mundo y la teoría de la Evolución para explicar la naturaleza de la vida no son realidades contrapuestas sino complementarias. Nada material se puede crear desde la nada. Detrás del big bang con que la ciencia bautiza el nacimiento del universo hay una voluntad consciente de que así sea. No repetiré el argumento ya dado.
Decía que soy una ingenua. Acabé el artículo esperando respuestas. Pitos o aplausos, pero reacciones. Vana ilusión la mía. Sólo he recibido una sola, aunque muy acertada. [Desde Canarias] "No era energía, sino masa...".
¿Será que este tema, que a mí se me antoja esencial, no interesa a las personas? Si es eso, mal vamos. Quiero creer que la razón es otra.
Simplemente que no he tenido suficiente punch a la hora de explicarme. Con el permiso del director, y abusando de su confianza, me ha prestado este espacio a modo de ultimátum para ver si con más ‘punch’ en este segundo intento consigo más éxito. Si no es así, si sigue el silencio como respuesta, entenderé que estas cuestiones no interesan.
¿Saben por qué estoy segura de que Dios existe? Lo diré de forma abrupta (¿o tal vez sea bruta?). Me niego a aceptar que los seres humanos seamos el simple resultado de un ‘polvo’ en el día fértil. La casualidad que un espermatozoide de entre millones cazó a un óvulo despistado. Si eso fuera así, si la vida fuera puro accidente o azar, si detrás de cada uno de nosotros no hubiera nada más que la casualidad, disculpen la expresión, pero la vida sería una mierda... Si detrás de cada uno de nosotros no hay nada. Si no existe un anhelo superior que trasciende a nuestra propia vida. Si no hay la voluntad de un ser que nos ha querido así, entendería perfectamente a esas personas hastiadas de la vida que acaban pegándose un tiro, y sin llegar a ese extremo, entiendo por qué en nuestra secularizada sociedad hay tantas depresiones...
Francia ya ha celebrado los 100 años de la instauración de su Estado laico. Van bien. Y empezaron celebrándolo quemando coches... ¿Que frivolizo? Los auténticamente frívolos son las personas que defienden una sociedad laica. Es decir, una sociedad sin Dios (ojo: no es lo mismo un Estado aconfesional, a eso me apunto, que laico. Si quieren otro día hablamos...). Me he quedado sin espacio. Mil ideas bullen en la cabeza, pero como decía unas líneas más arriba, sólo la respuesta de los internautas (a favor o en contra), dará alas a esta irreverente francotiradora.



2 comentarios:
Apreciada Sra. María, le ruego que no se desesper. Nuestro medio es relativamenete reciente y por tanto, no demasiado popular. Tan solo alcanzamos las cifra de 1.000 visitantes, algunos de los cuales muy asiduos. Le inquiero para una tercera carta! :)
Un saludo cordial en +
Joan
Fernando, felicidades por brindarnos tu experiencia juvenil, y tu testomonio cientifico, y cristiano :)
Sra. María, ya ve que sus cartas no caen en nigún agujero "negro" o en saco roto! Mucho ánimo!
Un saludo en + para ambos!
Joan
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