
Tú que vas a volver a Nazaret con la misma blancura inmaculada de tu pañuelito feliz, haz que sigan siendo blancos los pañuelos de nuestras despedidas:
los pañuelos de los esposos
los pañuelos de los prometidos,
los pañuelos de los muchachos que fueron a filas,
los pañuelos de los emigrantes que marcharon lejos...
Y los pañuelos de todos los que quedaron agitándolos en los muelles, en las estaciones, en las salidas de los pueblos...
Nuestra Señora del pañuelito blanco ruega por nosotros.
Tomado del libro: "María, el Carpintero y el Niño", de P. Pedro María Iraolagoitia, S.J., Ediciones Mensajero
http://www.mensajero.com/catalogo.php?q=Iraolagoitia&x=0&y=0
Recomendamos su compra y su lectura completa, pues lo que ofrecemos en este blog son extractos del mismo.



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