También la Iglesia tiene necesidad de renovación. Tiene necesidad de vuestra fe, vuestro idealismo y vuestra generosidad, para poder ser siempre joven en el Espíritu (cf. Lumen gentium, 4). En la segunda lectura de hoy, el apóstol Pablo nos recuerda que cada cristiano ha recibido un don que debe ser usado para edificar el Cuerpo de Cristo. La Iglesia tiene especialmente necesidad del don de los jóvenes, de todos los jóvenes. Tiene necesidad de crecer en la fuerza del Espíritu que también ahora os infunde gozo a vosotros, jóvenes, y os anima a servir al Señor con alegría. Abrid vuestro corazón a esta fuerza. Dirijo esta invitación de modo especial a los que el Señor llama a la vida sacerdotal y consagrada. No tengáis miedo de decir vuestro «sí» a Jesús, de encontrar vuestra alegría en hacer su voluntad, entregándoos completamente para llegar a la santidad y haciendo uso de vuestros talentos al servicio de los otros.
Benedicto XVI. SYDNEY, domingo, 20 julio 20008. Homilía durante la celebración eucarística con motivo de la clausura de la Jornada Mundial de la Juventud en el hipódromo de Randwick.
[Traducción de "Radio Vaticano" © Copyright 2008 - Libreria Editrice Vaticana]
Benedicto XVI. SYDNEY, domingo, 20 julio 20008. Homilía durante la celebración eucarística con motivo de la clausura de la Jornada Mundial de la Juventud en el hipódromo de Randwick.
[Traducción de "Radio Vaticano" © Copyright 2008 - Libreria Editrice Vaticana]



No hay comentarios.:
Publicar un comentario