Los jóvenes hoy se encuentran ante una variedad desconcertante de opciones de vida, de modo que a ellos a veces les resulta arduo saber cómo encauzar mejor sus ideales y su energía. Es el Espíritu quien da la sabiduría para discernir el sendero justo y el valor para recorrerlo. Él corona nuestros pobres esfuerzos con sus dones divinos, como el viento, que, inflando las velas, hace avanzar la nave mucho más de lo que los pescadores logran con la fatiga de su remar. Así el Espíritu hace posible que los hombres y mujeres de cada lugar y de cada generación lleguen a ser santos.
Benedicto XVI. SYDNEY, jueves, 17 julio 2008. Discurso en la ceremonia de bienvenida de las autoridades australianas en el Palacio del Gobierno de Sydney.
[Traducción de "Radio Vaticano" © Copyright 2008 - Libreria Editrice Vaticana]
Benedicto XVI. SYDNEY, jueves, 17 julio 2008. Discurso en la ceremonia de bienvenida de las autoridades australianas en el Palacio del Gobierno de Sydney.
[Traducción de "Radio Vaticano" © Copyright 2008 - Libreria Editrice Vaticana]



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