Quien ama a Cristo como lo ha amado Pablo, puede verdaderamente hacer lo que quiere, porque su amor está unido a la voluntad de Cristo, y por ende, a la voluntad de Dios; porque su voluntad está anclada en la verdad y porque su voluntad no es más que simplemente su voluntad, arbitrio de su yo autónomo, sino que está integrada a la libertad de Dios y de ella recibe el camino que recorrer.
Benedicto XVI. ROMA, sábado, 28 de mayo de 2008. Homilía que pronunció Benedicto XVI durante las primeras vísperas de la solemnidad de los Santos apóstoles Pedro y Pablo, en la Basílica de San Pablo Extramuros, inauguración del Año Paulino, con la participación del patriarca ecuménico de Constantinopla, Su Santidad Bartolomé I
[Traducción de "Radio Vaticano" © Copyright 2008 - Libreria Editrice Vaticana]
Benedicto XVI. ROMA, sábado, 28 de mayo de 2008. Homilía que pronunció Benedicto XVI durante las primeras vísperas de la solemnidad de los Santos apóstoles Pedro y Pablo, en la Basílica de San Pablo Extramuros, inauguración del Año Paulino, con la participación del patriarca ecuménico de Constantinopla, Su Santidad Bartolomé I
[Traducción de "Radio Vaticano" © Copyright 2008 - Libreria Editrice Vaticana]



No hay comentarios.:
Publicar un comentario