Rincón Mariano, es un blog de Amigos de la Virgen.
"Un espacio de encuentro" de información, comunicación y participación.
Difunde medios, enlaces, noticias y actividades, de contenido católico.
Club de los Sitios Católicos Clic para escuchar Radio en Vivo

domingo, 13 de julio de 2008

Cartas de María Gracia (7)


La Iglesia católica es la verdadera, con perdón

Este artículo debía haber salido hace un mes, pero por culpa de los hakers y el ‘despiste’ de la semana pasada, aparece con dos semanas de retraso. En este lapso he podido comprobar que estas cartas no han caído en balde…

Pues sí, los católicos no nos equivocamos al leer las enseñanzas de Jesús con los ojos de la Iglesia Católica. Probablemente esta carta producirá alguna respuesta entre los evangelistas (estaré preparada porque no les falta reflejos ni capacidad dialéctica), pero yo no quiero entrar en controversias con nadie, y menos con hermanos en la fe en Cristo, sino defender en voz alta la enseñanza recibida. El Jesús católico es el auténtico Cristo, no porque lo diga yo, sino porque así lo quiso Él cuando le dijo a Pedro, su apóstol albacea, que sobre esa piedra edificaría su Iglesia.

Ese Pedro, hoy es Benedicto XVI, en una continuidad de dos milenios. Rebatir este principio parece sencillo porque ¿también fueron representantes de Pedro los Papas que mal usaron las enseñanzas? De hecho, ese es el origen del protestantismo. Me limito a repetir lo que voces más autorizadas que yo han dicho: Juan Pablo II ha pedido perdón por los errores cometidos por la Iglesia a lo largo de la historia. ¡Claro que hay mucha oscuridad! La Iglesia está formada por hombres, y mujeres, con los defectos propios de su naturaleza. ¡Como el resto de las personas, el Papa incluido! Y es que la tentación está al otro lado de la puerta. A más poder, más tentación. En realidad, a la Iglesia el poder siempre le ha sentado mal, pero no sólo a ella. El poder corrompe, es casi una verdad científica. Precisamente por eso en la humildad está el camino recto.

Jesús siempre está con los humildes de corazón, a ellos se dirigió desde el principio. Por eso a la Iglesia siempre le han salvado los humildes. En los peores momentos, cuando parecía que aquello no tenía arreglo, aparecía un San Francisco de Asís y renovaba interiormente el alma de la institución. La catarsis de la Iglesia siempre ha sido a través de sus mejores soldados: los místicos y los santos, esa pléyade de vidas ejemplares que actúan como Mr. Propper: no dejan que la suciedad se adhiera o si lo prefieren: que la carcoma pueda pudrir a las instituciones. En el fondo, esta permanencia a lo largo de los siglos tampoco es mérito de estos hombres, sino que es el soplo de Dios. Ellos son simples ejecutores de una voluntad superior. El secreto está en el Espíritu Santo. Ese aliento sobrenatural que se posó sobre doce humildes iletrados que decidieron dejarlo todo porque habían visto al Resucitado.

La prueba más evidente de que la Iglesia es la depositaria de las enseñanzas de Cristo es que su mensaje fue recibido hace dos mil años no por los amos sino por los humildes. ¿Qué fuerza tenían para imponer su verdad sin poder, sin dinero, sin ejército en un remoto país del Imperio romano, invadido y castigado? La fuerza les fue dada. Se posó sobre cada uno de ellos. Sí es un acto de fe, pero también de la razón. Esta es nuestra Esperanza. Sobre esta piedra nos sentimos seguros.

MARIA GRACIA


Rincón Mariano: Éste año, y coincidiendo con la JMJ '08 de Sidney, el Papa Benedicto XVI tiene previsto pedir perdón públicamente... por los problemas causados con la pedrastía. Sí, seguimos siendo "muy humanos", pero testimoniando grandes muestras de humildad, gracias a Dios Padre, Dios Hijo, y Dios Espíritu Santo.

No hay comentarios.: