
El obispo de Palencia cree que “el amor de Dios” es fundamental para la “autoestima”
Fecha de publicación: 03/06/2008
Lugar: Palencia
(VERITAS) Monseñor Ignacio Munilla, obispo de Palencia, reflexiona en su última carta sobre la devoción al Corazón de Cristo, que se intensifica especialmente en este mes de junio, y que el prelado profesa personalmente (su lema episcopal es “En ti confío”).
Para monseñor Munilla, “la imagen del Corazón de Cristo y su mensaje de Misericordia, se presentan en el inicio del Tercer Milenio como auténtica "profecía" y "terapia" providencial”.
“En esta cultura laicista en la que algunos afirman no tener más religión que "el hombre", paradójicamente, somos testigos de tantas carencias afectivas, heridas necesitadas de sanación, desequilibrios psicológicos, dramas interiores (…) La experiencia nos está demostrando que la línea divisoria entre la
presunción y la desesperación es prácticamente inexistente”, escribe.
El obispo de Palencia afirma que “cuando más reivindicamos la autonomía del hombre frente al hecho religioso, más fácilmente caemos en el vacío interior, que nos conduce a la inevitable falta de autoestima”.
El prelado asegura que “el paso de la jactancia y de la soberbia profesada en público, a la desesperación y al autodesprecio confesado en privado, es muy fácil y, de hecho, se da con mucha frecuencia” y que “en nuestros días, no son pocos los que han aprendido a aceptarse, a valorarse y a amarse a sí mismos, desde la experiencia del amor incondicional de Dios hacia cada uno de nosotros. ¿Si Dios me quiere, quien soy yo para despreciarme?”
Fecha de publicación: 03/06/2008
Lugar: Palencia
(VERITAS) Monseñor Ignacio Munilla, obispo de Palencia, reflexiona en su última carta sobre la devoción al Corazón de Cristo, que se intensifica especialmente en este mes de junio, y que el prelado profesa personalmente (su lema episcopal es “En ti confío”).
Para monseñor Munilla, “la imagen del Corazón de Cristo y su mensaje de Misericordia, se presentan en el inicio del Tercer Milenio como auténtica "profecía" y "terapia" providencial”.
“En esta cultura laicista en la que algunos afirman no tener más religión que "el hombre", paradójicamente, somos testigos de tantas carencias afectivas, heridas necesitadas de sanación, desequilibrios psicológicos, dramas interiores (…) La experiencia nos está demostrando que la línea divisoria entre la
presunción y la desesperación es prácticamente inexistente”, escribe.
El obispo de Palencia afirma que “cuando más reivindicamos la autonomía del hombre frente al hecho religioso, más fácilmente caemos en el vacío interior, que nos conduce a la inevitable falta de autoestima”.
El prelado asegura que “el paso de la jactancia y de la soberbia profesada en público, a la desesperación y al autodesprecio confesado en privado, es muy fácil y, de hecho, se da con mucha frecuencia” y que “en nuestros días, no son pocos los que han aprendido a aceptarse, a valorarse y a amarse a sí mismos, desde la experiencia del amor incondicional de Dios hacia cada uno de nosotros. ¿Si Dios me quiere, quien soy yo para despreciarme?”
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2 comentarios:
Un día un sacerdote me dijo "Cristo a muerto por tí", le conteste "por nosotros" y me repitió, no no, por tí, por ti, por ti, por ti, por ti (que favor me hizo)gy me dejó tocada, y mas tarde oí "y tiene Sed de ti´" El de mi?? Y entonces lo mire en la Cruz......
Quiero dar testimonio del milagro que se produce en mis fracasos cuando puedo decirle a Cristo Resucitado "menos mal que has venido para los pecadores y me amas tal cual soy" (se lo repito tantas veces!) y se me llena el corazon de gratitud porque me siento dignificada. Cuanto me ha llenado que nos lo confirme Vd. MUCHAS GRACIAS!
QUE PRECIOSA DOCTRINA. GRACIAS POR ESTE MAGNÍFICO BLOG.
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